Mostrando entradas con la etiqueta Recuerdos borrosos de una mente sin conciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recuerdos borrosos de una mente sin conciencia. Mostrar todas las entradas

23 may 2011

Recuerdos borrosos de una mente sin conciencia. Parte II

Jonathan contesta con un "hola" desinteresado y falto de concentración. Se escucha una voz gruesa del otro lado.
-Escuchame pibe, vos tenes mi guita. Tenés 48 horas para darme la guita. El jueves a las 8 de la noche en Retiro. Más te vale que tengas medio palo para esa hora si no querés dormir con los peces. Voy a tener un sobretodo negro y sombrero.
(Aclaración narrativa: El autor siempre quiso decir esa frase)
-Pará pará, quien hablá?
Pero ya era muy tarde, el hombre del otro lado ya había cortado el teléfono y con él la conversación. Jonathan estaba confuso y no era capaz de entender la magnitud del problema en que se había metido. Aparentemente tenía quinientos mil pesos de un hombre que no conocía y todavía no había resuelto su gran problema: Qué había pasado anoche?
Estaba sólo en esta. Nadie podía ayudarlo, y tampoco quería involucrar otras personas en su problema, más vale sólo que arriesgar la vida de alguien. Debía pensar qué hacer primero. No podía ir a buscar al tun tun el dinero porque no sabía de qué dinero se trataba. Decidió seguir investigando qué pasó ayer. Decidió llamar a sus amigos así le daban detalles de aquella distante y a la vez cercana noche. Llamó a 4 y todos le dijeron cosas parecidas. Habían ido a un bar como a las 12, que alrededor de las 3 fueron a Asia de Cuba y que a las 5 entraron en el Casino Flotante. Que habían tomado tanto que ya hacia las 2 de la mañana estaban muy ebrios y que siguieron tomando durante toda la noche. Y uno de sus amigos le preguntó si había encontrado en algún bolsillo de su ropa la pepa que no encontraba.
Decidió ir esa misma noche a los mismos lugares en el mismo orden para averiguar.
Primero decidió ir al bar, se llamaba Kuantum. Entró, se sentó y pidió algo de tomar. Una cerveza estaba bien, no quería seguir tomando. Se le acerca el barman y lo saluda.
-Eh Jony! Veo que volviste de vuelta. No te alcanzó con todo lo que tomaste ayer eh? Jajaja
-No no, hoy tomo algo tranquilo y me voy a dormir temprano.
-Sí mejor... Después de lo de anoche, mejor dormirse temprano.
-Qué pasó ayer?
-Uh armaron quilombo de la san puta. Uno de tus amigos, Maxi, se quería levantar una mina, se vé que la piba buena onda. En eso cae el novio con unos amigos, empiezan a discutir y se empiezan a cagar a trompadas, ustedes cuatro se meten y eran 5 con 7 cagándose a piñas. Feli es un sacado, le rompió una silla en la espalda a un flaco. Cuestión que se cagaban a piñas, saltan dos seguridad y terminan cobrando ellos también por los otros flacos, uno de ellos terminó en el hospital, le rompieron un botellazo en la cabeza. Bueno, cuatro de los flacos quedaron desmayados y los otros 3 se fueron a la mierda, no les quedó otra. Ustedes se fueron al toque y pidieron disculpas por todo al dueño, obvio que no hubo drama ya que los conoce y ustedes no empezaron el quilombo. Así que no te preocupes.
-Uh que secuencia.
-Imaginate yo gritando atrás de la barra "No me roben las botellas la concha de su vieja!". Ahora me acuerdo y me río, pero en el momento fue un caos.
-Uh boludo perdoná por todo el quilombo que se armó, yo ni me acuerdo de eso.
-No te hagas drama, decí que ninguno de ustedes se lastimaron.
-Bueno me voy que tengo que seguir averiguando qué pasó ayer en toda la noche. Cuidate. Nos vemos.

Se fue a Asia de Cuba para seguir con la investigación, se toma el taxi, le da las indicaciones y se queda mirando por la venta.
-Yo te conozco -dice el taxista.
-Ah si?
-Sí, vos viajaste conmigo ayer, estabas muy borracho. Casi más me vomitas todo el auto.
-En serio? A que hora viajé con vos?
-Y... Como a eso de las 8. Casi más te olvidás tu bolso en el auto.
-Te acordás a dónde me llevaste?
-Si, a Ezeiza.
-A Ezeiza?!
-Sí, al aeropuerto. Te dejé en la terminal A.
-Uh no me digas! -se quería matar.
-Estabas con una mina también.
-Cómo era la mina?
-Morocha, alta, arito en la nariz, todo el brazo izquierdo tatuado. Linda chica. -se la había estudiado de arriba a abajo al parecer.
-Bueno gracias por decirme, señor. Cuánto le debo? -ya habían llegado.
-Quince padre.
-Tome veinte, quédese con el cambio.

26 abr 2011

Recuerdos borrosos de una mente sin conciencia. Parte I

Era una tarde fría de invierno de Julio y se notaba en el rostro que la noche no lo había tratado bien. Tenía un dolor de cabeza fuera de lo normal, su cuerpo estaba castigado como el de Frodo al final de la 3, y su culo, vaya uno a saber por qué, estaba rozando la ruina. Trataba de recordar, de escarbar en su memoria, qué había pasado la noche anterior. Se levanta a duras penas de su cama y se dirige hacia el baño. Sosteniéndose del lavabo levanta la cabeza y se mira al espejo. Su cara era pálida como la de un cadáver, sos ojos mostraban signos de batallas inaguantables para cualquier humano, su pelo... Estaba quemado su pelo? Cómo mierda se quemó el pelo el tarado?
Se dirige hacia el dormitorio y comienza a vestirse con lo que llevaba la noche anterior. Comienza a vestirse cuando mete la mano en los bolsillos del pantalón y encuentra cosas. Del bolsillo izquierdo sacó dos monedas de un peso, un clavo y un imán. Del bolsillo derecho una llave, un recibo de taxi que marcaba 24,37 y un número de teléfono anotado en un papel. Debía decidir qué hacer para descifrar lo que había pasado. Pero primero un café, un Alikal, una Cafiaspirina y un porro, porque no hay nada como un porro por la mañana. Mientras el café se prepara, se toma el Alikal y la Cafiaspirina y se fuma el verde. Decide ponerse a pensar qué debe hacer primero. Decide llamar al número anotado en el papel. Marca y escucha el tono. Atienden.
-Hola?
-Hola si con quien estoy hablando?
-Buenos días, mi nombre es Jonathan. Hoy me desperté con una terrible resaca y no me acuerdo qué paso ayer a la noche. Meto la mano en el bolsillo y saco un papel con este teléfono. A dónde estoy llamando?
-Esto es un lavadero de autos, no sé cómo sacaste este número pero si querés traer tu auto para lavar te cobramos $35 por la resaca.
-Te agradezco, pero no. Muchas gracias igual.
"Por qué tengo el numero de un lavadero de autos? Qué carajo paso ayer?!" pensaba. Se sienta en la cama y vuelve a ver las demás cosas que encontró en los bolsillos.
-Dos monedas de un peso, esto sirve para algo calculo. Un clavo y un imán, de dónde saqué esto y para qué? De dónde será esta llave? Al parecer viajé en taxi también. Me volé 25 mangos en vez de caminar, qué pajero boludo soy.
Se levanta y se dirige al baño. Mientras mea suena el teléfono. Atiende.