20 abr 2010

Me olvidé que tenía un blog

Hace mucho que no posteo algo, quizá por paja, quizá por vagancia, quizá porque mi vida se tornó divertida y como obviamente solo escribo desgracias mías en esta pagina, no vale la pena escribirlo... Pero la realidad es que la gente me estuvo presionando para que suba algo (sí, ya sé. Yo tampoco sabía que había admiradores de esto).
The thing is... The thing is que mi vida anda retomando su camino y yo, mis cabales. Ya no repudio tanto a la sociedad-va, en realidad si, pero al menos ya no me preocupo por ella-, es muy largo explicar por qué la repudiaba pero bueno, algunos ya lo sabrán.
En relación a mi vida amorosa, soy un soltero codiciado. Nah tampoco para tanto pero al menos hay un par que me andan dando bola y nunca se desperdicia una oportunidad vio usté.
Sin mas preámbulos, les contaré una historia. Una historia acerca de una dama que a pesar de su belleza, es humana, existe y no se da cuenta de sus virtudes.
(Ah! me acabo de acordar que saque el registro, manejo como Schumacher y no aguanto hasta el viernes para que me entreguen el carnet)
Prosigo:

Esta es una historia real, le sucedió el amigo de un amigo...
- Nananana pará. Te equivocaste de canal viejo.
- Uh disculpá.
- Na todo bien pibe.

Yo salía de festejo una noche de verano como cualquier otra. Cumpleaños de un amigo, el disfrute de mis últimos días de vacaciones... siempre un motivo para estar de joda.
Me voy a la casa de mi amigo, toco el timbre, me abre, entre un cruce de abrazos y risas y feliz cumpleaños, pasé. Encaré directamente para el patio, atravesé la puerta y allí estaba ella, sentada en una especia de ronda de sillas, acaparando la atención con su tan destacable belleza y su imponente sensualidad mar platense. Ya la había conocido en otra ocasión, pero fue tan solo un casual meeting sin mucha importancia ni mucho interés, estaba en otra en ese momento. Saludé a todos los que estaban presentes en la fiesta y me tocó saludarla a ella. Fue un beso en la mejilla. Mezcla de alabanza y respeto implícitos entre medio. Luego de socializar un poco con amigos y amigas, decidí unirme a esa ronda. Divisé una silla vacía en esa ronda y decidí ocupar mi lugar. Prendiéndome un cigarrillo para calmarme un encontrar mi centro interior, me habló. Escuché que dijo mi nombre, la miré esperando algo interesante de su parte. De sus labios salió un "Tenés fuego?". En un mar de perplejidad y confusión, le concedí el honor de fumar de MI fuego. Na tampoco para tanto, solo se lo dí como se lo hubiese dado a cualquier otra persona que me lo pedía.
Luego de conversaciones varias, me quedé conversando con ella al mejor estilo head2head, no me acuerdo de qué sinceramente, pero puedo afirmar que fue una conversación agradable y placentera con risas y flirteos entre medio. Después de pegar buena onda, lo único que quedaba era ir a tomar un brebaje de alguna bebida alcohólica de las que había (solo cerveza) debido a que habíamos agotados todos los temas de conversación viables.
En el entremés se había acordado ir a un bar-disco en Gaona, así que para allí fuimos.
Caminando yo con un amigo, hablando de temas varios, riéndose un poco que no le hace mal a nadie, habíamos llegado. Esperamos un poco para aguantar a unos amigos que tuvieron que ir a cambiarse las zapatillas porque fallaron en la presentación, logré contacto verbal nuevamente con ella.
Seguimos hablando de boludeces varias que mágicamente se me ocurrieron en el momento, hicimos tiempo hasta que llegaron mis amigos. Hicimos la cola para entrar y entre preocupaciones y preguntas de "pedirán documentos?" "habrá que pagar?", me tocó preocuparme a mi.
En ese momento tenía 17 años (me faltaban 2 semanas, con mucha furia, para cumplir 18) y además, si tenía que pagar, me las tomaba porque no tiraba pagar... al día siguiente tenia que estudiar que el lunes rendía Matemática y tenía que acostarme temprano porque tenia que estudiar todo el día.
Afirmativamente tenía que tener documentos y, ENCIMA, pagar.
Fue un 2 a 0 majestuoso que provocó el "che, vamos?" a unos amigos que también tenían que estudiar... un amigo rendía Matemática conmigo.
Ella se puso triste debido a mi abdicación a la noche. Sí, yo tampoco podía creerlo.
Me quería matar, porque realmente era una noche buena pa'cer maldades (jajaja soy un forro), pero bueno, me fui a casa en auto de un amigo y la noche terminó ahí.

FIN


Na mentira, mirá si va a terminar... Solo es la primera parte.
Seguí sintonizando el mismo canal a la misma hora para conocer la segunda parte de esta fascinante historia.

May the force be with you, lectores!

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